miércoles, 13 de agosto de 2008

Las estrellas de Los Expedientes Secretos X (The X-Files) esperan que los fanáticos aún crean


Los protagonistas, David Duchovny y Gillian Anderson, hablan sobre sus personajes y el nuevo film Quiero creer, que se estrena el jueves en la Argentina

Culver City, California - David Duchovny y Gillian Anderson se ven un tanto escépticos.

Mientras interpretaban a los agentes Mulder y Scully, en Los Expedientes Secretos X , los actores pasaron años investigando conspiraciones y misterios en la ficción. Pero ahora ingresaron a uno de los lugares más extraños de la tierra.

Se trata del Museo de Tecnología Jurásica, un edificio sombrío en un distrito comercial común y corriente, donde lo peculiar, lo poco probable y lo dudoso se exhibe con sinceridad y reverencia.

Su más reciente película de Los Expedientes Secretos X, Quiero Creer (I Want to Believe), se estrena por estos días y el ambiente raro del museo establece el tono apropiado. Si bien Los Expedientes Secretos X, en sus nueve temporadas en la televisión y como película en 1998, en su mayoría trataban con alienígenas, monstruos y conspiraciones, el Museo de Tecnología Jurásica destaca la superstición, la pseudociencia y, en algunos casos, la locura.

Ambos caminan sobre la delgada línea entre la duda y la imaginación, donde se puede encontrar un escape de la realidad del mundo actual.
Duchovny se para delante de una vitrina donde se exhiben cinco pequeños platos espolvoreados en plateado sobre una bandeja giratoria. Una placa los identifica como 1.) Posesión, 2.) Falsa ilusión, 3.) Paranoia, 4.) Esquizofrenia y 5.) Razón.

"Esta es la manifestación real de esas cosas", dice Duchovny con graciosa naturalidad.

Un poco de duda y de paranoia podría estar a la orden del día para los que realizaron la película, en este momento, mientras su estreno sigue al de El Caballero de la Noche (The Dark Knight), película que obtuvo el récord de estrenos y que posee un impresionante ímpetu.
Incluso antes de que la película de Batman demostrara su poder, uno de los mayores misterios que rodeaban a la película de Los Expedientes Secretos X era si Mulder y Scully aún tenían lo que se necesita para atraer a una audiencia seis años después de que la serie saliera del aire.
Cuando el primer film de Los Expedientes Secretos X se estrenó en los cines, en junio de 1998, la serie de televisión estaba en su apogeo y la película recaudó 189 millones de dólares en la taquilla mundial.
Pero cuando la serie terminó en el año 2002, la laberíntica trama centrada en una invasión extraterrestre, el origen de la popularidad del programa, se había convertido en un confuso embrollo, y Duchovny se había alejado de la serie para aparecer en sólo un puñado de episodios en las últimas temporadas.
Quiero creer, título tomado de la frase que aparece en un póster sobre OVNIs en la oficina de Mulder, en realidad no tiene nada que ver con visitantes extraterrestres. Es una historia completa en sí misma, en la que Mulder y Scully trabajan una vez más con el FBI para ayudar a localizar un grupo de mujeres secuestradas. Incluye extraños experimentos médicos, un deshonrado sacerdote con poderes parapsicológicos (interpretado por el actor escocés Billy Connolly) y un guiño para los más fanáticos, una exploración de la atracción romántica entre Mulder y Scully. Manteniéndolo simple
El creador de la serie y director de la película, Chris Carter, expresó su interés en que las futuras películas de Los Expedientes Secretos X vuelvan a la antigua mitología. Pero incluso sus estrellas reconocen la necesidad de un reinicio con esta película (para reenergizar a los viejos fanáticos y, con algo de suerte, para crear nuevos fanáticos).
"Lo que nos corresponde a todos es tratar esto, nosotros mismos, como una situación única y no tener demasiadas expectativas", dice Anderson. "Si tenemos suerte, y nos va muy, muy bien, entonces eso podría llevar a futuras conversaciones" sobre más films.
Como dice Duchovny: "Cuando promocionamos la primera película, nuestro objetivo era tratar de comunicar a la gente que no era necesario saber todo sobre Los Expedientes Secretos X para verla. Y eso fue (una estupidez), en realidad", dice, haciendo estallar la risa de Anderson. "Pero en este caso, realmente no lo es".
Los actores están sentados en un pequeño teatro, ubicado en el segundo piso del museo, al lado de una galería repleta de cuadros de los perros del programa espacial de la Unión Soviética de los años ?50 (es una coincidencia, ya que científicos rusos y perros desempeñan papeles secundarios en la nueva película).
Como lo demuestra la desconcertante exposición a su alrededor, a la gente le gusta la perplejidad.
En televisión, Los Expedientes Secretos X fue el antepasado de las complejas tramas enigmáticas de programas como Lost y Héroes .
Pero lo que comienza siendo emocionante puede fácilmente tornarse frustrante, como finalmente se dieron cuenta Duchovny y Anderson.
Ni siquiera ellos podían comprenderlo todo (y todavía no pueden hacerlo). Al conversar acerca de qué partes de la nueva película no deberían ser reveladas, mencionan las sorpresivas apariciones de caras familiares.
Mientras Duchovny pregunta si incluso ese dato no debería ser revelado, Anderson responde que los fanáticos no sabrían a quienes indicar.
"Podría ser cualquiera", dice, "¿Quién sabe si es (el villano) Krycek o alguien más?"
"Porque él está muerto", señala Duchovny.
"¿Ah, sí?", responde ella, y ambos se ríen. "Yo nunca lo supe incluso cuando lo rodábamos, por lo que no soy diferente ahora".
Por Anthony Breznican (c) 2008, USA TODAY International. Dist., por Tribune Media Services International
Traducción de Angela Atadía de Borghetti.

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